Polvaredas a 2.400 msnm

 


Polvaredas es una localidad situada a 2.400 msnm, en el Departamento Las Heras, provincia de Mendoza. Se encuentra a unos 47 km del Túnel Internacional Cristo Redentor y a unos 41 km de Uspallata desde donde vengo pedaleando, cuenta con 185 habitantes y es uno de los pueblos más pequeños que he visitado hasta el momento, está rodeado de altas montañas cubierta de nieve. este pueblo tuvo actividad ferroviaria desde 1943 cuando se inaugura su estación. Entre sus casas de piedra se destacan talleres levantados para poder mantener y limpiar las instalaciones y vías férreas después de las tormentas invernales.

En este punto, cuyo nombre alude al intenso polvo que levantan las corrientes encontradas de vientos, el Regimiento 2º de Vanguardia del Ejército de los Andes estableció su cuarto campamento. Fue comandado por el general Las Heras durante la campaña sanmartiniana a Chile.

Las ruinas corresponden a la antigua estación Zanjón Amarillo. Era la principal de la zona y fue destruida por el violento aluvión del 10 de enero de 1934, producido por la fractura del dique natural sobre el río Plomo, en glaciares de la alta cordillera. Un increíble murallón de barro, agua y piedras, de más de 10 m de altura, irrumpió por el río, arrasando todo a su paso, actualmente se utiliza como base de escalada y expediciones deportivas en general.

Bajo de la bici y es como si me adentrara en un pueblo fantasma de primera no veo persona alguna, busco la estación de tren y  a lo lejos un hombre ignorando por completo mi presencia pega la vuelta para su casa y cierra la puerta no quiero forzar mi visita pero todo está muy abandonado un cartel que invita al único quiosco prosigo y reposo en las vías del tren como dejando que me observen y pueda ganar la confianza de los habitantes, aún se encuentra allí la locomotora barre nieve y varios vagones abandonados con estructura de hierro, la infraestructura de la estación me sugiere que fue un punto álgido en su momento contaban con un taller de locomotoras barre nieve hay galpones donde eran tratados para ponerlos en condiciones y proseguir la cuesta al cruce de frontera, las construcciones están hechas de piedra y con buena altura, en mi recorrido por dentro de la estación podía apreciar que los pisos eran construidos de madera con un espacio entre el suelo y la madera lo que evitaba el contacto con la humedad que producía el deshielo, Polvaredas, era sin dudar una estación de tren diferente a otras dotada de mas infraestructura como si haya sido más mimada en su apogeo. A lo lejos veo que arriba la pareja de brasileros que venían detrás, me dispongo a buscar un espacio en la estación de tren un cuarto donde pueda poner la carpa y guardar la bici para pasar la noche, en eso se me acerca una mujer vecina de la estación.

– Buen día doña, disculpe sabe si en la estación de tren se puede quedar a dormir para pasar la noche. -Claro hijo, acá siempre vienen ciclistas y motociclistas a pasar la noche y luego continúan su viaje.

– Aprovecho y pregunto por la gente del pueblo que donde están todos.

 Mira, la gente casi no sale de sus casas en esta temporada por el frio y además no hay mucho por hacer, en este pueblo hay más perros que gente. – y tenía razón cuando llegue había bajado de la bici no solo para entrar al pueblo sino por la jauría que me recibió y eran tantos que seguir en bici sería una invitación al festín de la tarde. Una vez que acomodé la bici dentro de una de las habitaciones de la estación extendí la carpa y fui al quiosco para aprovisionarme de comida, había consumido todo al medio día mi provisión, al llegar al puesto de ventas me encuentro con la pareja de viajeros. 

Cada uno comprando provisión para la noche, no había mucho para elegir así que fue fácil, un sobre de sopa, feta de queso, pan casero, fetas de charqui muy secas, me despido de mis vecinos viajeros que se instalaron a una habitación más de la mía y dejo mis provisiones cerca de la carpa en la misma bolsa de los mandados, voy fuera para ver el atardecer entre las montañas acá la puesta del sol se hace mas temprano porque estamos rodeados por la cordillera, es la primera vez que veo un atardecer en medio de un valle y como la inmensa sombra de un lado de la cordillera cubre a la otra, la sucumbe inevitable oscuridad mientras se resiste la cima cubierta de nieve y resplandeciente por los rayos del sol, mientras transcurre la vida en Polvaredas, un halo de arcoíris se forma entre los últimos rayos de sol y la sombra hace su despedida la majestuosa naturaleza tan diversa en cada punto del planeta.

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